KUMON: ¿Aprendemos a leer?


Ya hace tiempo que conozco el metodo que se imparte en Kumon, aunque siempre lo había asociado a programas de matemáticas y no de Lectura, por lo que cuando me invitaron al evento de presentación para bloggers del Método de lectura no pude decir que no.

Al encuentro fuimos: 
 
 
Me preocupa la falta de concentración de mi hija mayor, principalmente. Esa capacidad de dispersión, que ahce que no sea capaz de estar sentada en la silla más de 10 minutos, y que muchas veces falle en los deberes, porque al no estar atenta, no sabe lo que tiene que hacer.
Roberto González, el responsable de Comunicación de Kumon España, en una charla-ponencia de lo más distendida nos estuvo explicando en qué consiste el método, y que resultados se obtienen.
“El programa de Lectura de Kumon desarrolla la capacidad que posee cada
alumno de leer y comprender diversos tipos de textos, e inculca un gusto
por la lectura para toda la vida, tanto con fines educativos como
lúdicos.”
Los niños, desde el momento en el que pueden comunicarse, pueden empezar con el método.
Lo bueno de estos encuentros es cómo ponemos en común nuestras distintas experiencias, y de qué maneras tan diferentes lo más pequeños van evolucionando en su aprendizaje.
Ver las fichas con las que trabajan, bits con la imagen, y la palabra. Nos fueron poniendo vídeos donde quedara más claro, cómo era ese aprendizaje.
La manera es mediante la comprensión global de la palabra. No les enseñan a silabear, ni las letras por separado. Sino que los niños aprenden el concepto.
Y poco a poco se les van añadiendo los adjetivos, los artículos, los pronombres, etc..
Los alumnos asisten al centro dos días por semana, 20 minutos, en los que el niño está junto a un educador. Además parte de la clave, es la continuidad del método en casa de una manera diaria.
Se empieza con la “lectoescritura”, donde el niño empieza a reforzar el trazo y finaliza con la lectura crítica.  El proceso principal es coger el ritmo del método que será fundamental para que el metodo funcione. Se trabajan imágenes del día a día, y este proceso va evolucionando conforme se pasa de nivel.
Un método complementario con el colegio, y en ningún momento sustitutivo que es lo que más nos preocupa a los padres, que no interfiera en el aprendizaje normal.
Un método que me encantaría probar, y al que yo sólo le encuentro un problema: El precio.
Ventaja: los niños de manera individualizada aprender, a su ritmo y sin prisas. Y fomentando la constancia, el esfuerzo y la concentración.
 

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